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En Granja La Luna, recibimos cada verano a tortugas de tierra y de agua que se quedan con nosotros mientras sus familias viajan. Sabemos bien que no es suficiente con dejarles comida y agua: necesitan supervisión, cuidados específicos y un entorno controlado. Te contamos todo lo que debes tener en cuenta si tienes una tortuga en casa y por qué una residencia profesional es la mejor opción cuando no puedes atender a tu tortuga.
Las tortugas también sufren el calor
Las tortugas no sudan, no jadean ni se abanican. Su sistema de regulación térmica depende del entorno. Al ser animales ectotérmicos (de sangre fría), la temperatura exterior influye directamente en su metabolismo. Por eso, los meses de verano pueden suponer un riesgo si no se controla adecuadamente:
- Temperaturas demasiado altas pueden provocar estrés térmico, deshidratación e incluso fallos orgánicos.
- En las tortugas acuáticas, el agua puede calentarse en exceso, provocando falta de oxígeno y crecimiento de bacterias.
- En las tortugas terrestres, si no tienen zonas de sombra y refugio, pueden sufrir golpes de calor o dejar de comer.
El simple hecho de dejar una tortuga en una terraza, en un balcón o en un terrario sin vigilancia durante días ya supone un riesgo, aunque le dejes comida de sobra.

Alimentación y salud durante el verano
Durante el verano, las tortugas suelen comer más gracias al calor y a la mayor disponibilidad de frutas y verduras. Pero también son más propensas a desarrollar problemas digestivos si su alimentación no es equilibrada:
- Una dieta con demasiada fruta puede causar diarreas y fermentaciones intestinales.
- El exceso de proteínas (en el caso de tortugas omnívoras) o la comida en mal estado por el calor pueden generar parásitos o infecciones.
- Una tortuga que deja de comer durante varios días puede entrar en estado de letargo o deshidratación, algo peligroso en pleno verano.
Además, muchas tortugas aprovechan el verano para crecer o mudar el caparazón, por lo que necesitan un control más cercano de su salud.

¿Qué debe ofrecer una buena residencia para tortugas?
Una residencia profesional no es solo un lugar donde dejar a tu tortuga: es un entorno seguro, cuidado por personas que entienden sus necesidades. En Granja La Luna, por ejemplo, contamos con instalaciones diseñadas para cada tipo de tortuga:
- Espacios amplios con zonas de sol y sombra.
- Agua limpia y filtrada a temperatura controlada para tortugas acuáticas.
- Supervisión diaria de alimentación, comportamiento e hidratación.
- Dieta equilibrada y adaptada a cada especie y tamaño.
- Atención veterinaria en caso de necesidad.
- Aislamiento seguro en caso de que algún animal muestre síntomas de enfermedad.
Además, muchas veces aprovechamos la estancia para revisar el estado del caparazón, las uñas o la piel, y para detectar señales de problemas que en casa pueden pasar desapercibidas.

¿Puedo dejar a mi tortuga con un familiar o vecino?
Es una opción que muchas personas valoran, pero hay que tener en cuenta que no todas las personas están familiarizadas con los cuidados específicos de una tortuga. A menudo, los errores no se deben a la falta de cariño, sino al desconocimiento: agua demasiado caliente, comida inadecuada, exposición directa al sol, o incluso escapes por falta de supervisión.
Cuando dejas a tu tortuga en una residencia especializada, te aseguras de que está en manos de profesionales que:
- Saben cómo actuar si hay un cambio brusco de temperatura.
- Detectan rápidamente signos de deshidratación o apatía.
- Cuidan su dieta, higiene y bienestar de forma personalizada.

Tu tranquilidad también cuenta
Sabemos que para muchas personas, su tortuga es un miembro más de la familia. Por eso, dejarla en buenas manos no solo es importante para ella, sino también para ti. Poder irte de vacaciones con la tranquilidad de que alguien la cuida como tú lo harías no tiene precio.
En Granja La Luna, llevamos años cuidando de animales mientras sus familias descansan. Y sí, también de tortugas: pequeñas, grandes, acuáticas, de tierra, jóvenes o centenarias. Si estás planeando tus vacaciones y quieres asegurarte de que tu tortuga está bien atendida, cuenta con nosotros.
¿Tienes dudas sobre si tu tortuga puede quedarse en residencia? Escríbenos o ven a conocernos: estaremos encantados de ayudarte a planificar una estancia segura, cómoda y saludable para ella.







