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17 de diciembre de 2025Si convives con un perro, seguro que alguna vez te has quedado observándolo mientras duerme. Las patas se mueven como si corriera, el hocico tiembla, a veces gruñe suavemente o suelta pequeños ladridos; incluso puedes ver cómo sus ojos se mueven bajo los párpados. Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿con qué sueñan los perros? La ciencia lleva años investigando este misterio, y aunque aún hay mucho por descubrir, hoy sabemos bastante más de lo que imaginábamos.
Los perros también tienen fases del sueño
Al igual que los humanos, los perros pasan por diferentes etapas mientras duermen. Una de ellas es la fase REM (Movimiento Rápido de los Ojos), que es justamente cuando ocurren los sueños más vívidos en las personas. Durante esta fase, su cuerpo está relajado pero el cerebro permanece muy activo.
Los estudios muestran que la actividad cerebral de un perro dormido en REM es sorprendentemente similar a la nuestra. Esto permite afirmar con bastante seguridad que los perros también sueñan.
Además, el sueño ocupa una buena parte de su día: pueden dormir entre 12 y 14 horas diarias, e incluso más si son cachorros o perros mayores. Con tanto tiempo de descanso, no es raro imaginar que su vida nocturna (o siestera) está llena de experiencias oníricas.

¿De qué están hechos esos sueños?
La teoría más aceptada es que los perros sueñan con sus experiencias diarias, al igual que nosotros. Si han pasado la tarde corriendo por el campo, es probable que durante la noche revivan esa sensación de libertad. Si han jugado con su juguete favorito, perseguido una pelota o saludado a otros perros, es muy posible que eso aparezca en sus sueños.
Uno de los estudios más conocidos — realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) — observó que los cerebros de animales como las ratas ordenaban durante el sueño la información aprendida durante el día. Y, dado que la estructura cerebral de los perros es más compleja que la de las ratas, los científicos creen que ellos también procesan recuerdos y emociones mientras duermen.
En otras palabras: soñar ayuda a los perros a comprender mejor su entorno y a consolidar lo que han aprendido.

Sueños felices… y sueños inquietos
Cuando ves a tu perro moviendo la cola mientras duerme, es tentador pensar que sueña algo agradable. Y probablemente sea así. De hecho, muchos veterinarios aseguran que los movimientos de cola durante el sueño suelen indicar sueños positivos: correr, jugar, recibir caricias, o disfrutar de un paseo largo por la naturaleza.
Pero también pueden tener sueños desagradables. Si tu perro tuvo un día estresante, vivió un susto o está pasando por una época difícil, es posible que esas emociones aparezcan reflejadas en su sueño. Un temblor repentino, un pequeño gemido o un gruñido pueden ser señales de que el sueño no es del todo placentero.
Lo importante es no despertarlos bruscamente. Igual que a las personas, interrumpir la fase REM puede desorientarlos o generar ansiedad. Si crees que tu perro está teniendo una pesadilla, puedes llamarlo suavemente desde cierta distancia y dejar que se despierte por sí mismo.
¿Todos los perros sueñan igual?
Curiosamente, el tamaño y la edad influyen. Se ha comprobado que:
- Los cachorros sueñan más y con más intensidad. Están aprendiendo todo el tiempo, así que su cerebro procesa toneladas de información.
- Los perros mayores también pueden soñar más, quizá porque el sueño REM se vuelve más fragmentado.
- Los perros pequeños suelen tener sueños más frecuentes pero más cortos.
- Los perros grandes tienen sueños más largos y profundos, aunque menos frecuentes.
Es decir, un chihuahua puede soñar cada pocos minutos, mientras que un labrador puede hacerlo en ciclos más espaciados, pero durante más tiempo.

¿Qué podemos hacer para que tengan sueños felices?
Aunque no podemos saber con total certeza el contenido de sus sueños, sí podemos influir en el tipo de experiencias que viven mientras están despiertos. Y eso, tarde o temprano, se proyectará en su descanso.
Aquí van algunas claves:
- Mantén una rutina de paseos y juego: el ejercicio diario no solo mejora su salud física, sino que también reduce el estrés.
- Estimulación mental: juguetes interactivos, olfateo, pequeños retos… todo contribuye a una mente más equilibrada.
- Ambiente seguro: un lugar cálido y cómodo para dormir puede marcar la diferencia.
- Cariño y compañía: los perros son animales sociales, y sentirse queridos influye enormemente en su bienestar emocional.

Sueños que hablan de su vida
Los perros no pueden contarnos qué soñaron, pero todo indica que sus sueños reflejan su personalidad, sus miedos, sus alegrías y su día a día. Cuando dormitan a nuestros pies o en su cama favorita, están viajando mentalmente a momentos que han marcado su mundo.
Así que la próxima vez que veas a tu perro moviendo las patas como si corriera entre campos abiertos, puedes imaginar —con bastante fundamento— que está reviviendo uno de esos momentos de pura felicidad. Y quizá, en sueño, siga explorando, jugando y disfrutando tal como lo hace cuando está despierto.
Porque, al final, los perros sueñan con lo mismo que viven: con nosotros, con su entorno y con todo aquello que les hace felices.







